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Lo importante de esto es que como resultado, nosotros los puertorriqueños sabemos de todo un poco, porque adoptamos en nuestra cultura un poquito de cada país. Debido a nuestra geografía y nuestros antepasados históricos, esto nos favorece, en el sentido de que tenemos dos idiomas, dos banderas, y hasta dos ciudadanías; una americana, que es la está en nuestro pasaporte y documentos legales, y la puertorriqueña, que es la que llevamos en nuestro espíritu, alma y corazón.

En nuestra Isla hay una rica mezcla de razas y de religiones, porque aunque no lo crean, si bien son pocos en Puerto Rico, también se practica hasta el Budismo, religión predominante en China. Por último, quiero mencionar a los japoneses, que nos traen su deliciosa comida y toda su maravillosa tecnología y al “unirse comercialmente” con Estados Unidos todos los días crean algo distinto y ya no sabemos ni en que mundo estamos viviendo.

Algo importante es que no solo tenemos la diversidad en las culturas. No solo es el idioma o una religión; también son costumbres, tradiciones, comida, perfumes, moda, zapatos, revistas, y hasta autos de todo el mundo. Nuestro idioma se enriquece con palabras tales como “gourmet” o “executive”, que son francesas y americanas, respectivamente.

Todo esto proviene de distintos países, por lo tanto distintas culturas. Si somos un poco atrevidos diría que el tan llevado y traído término “globalización” se inventó mucho antes en Puerto Rico…

En esta guerra de ideas y culturas (como nos decía Miguel de Unamuno “¡guerra!, quiero guerra de ideas”) concluyo que Puerto Rico es un país multi-cultural, ya que desde pequeños nos enseñan desde las primeras raíces que han pasado por nuestra Isla hasta las de hoy en día y las que seguirán surgiendo.

Somos un país con diversas culturas porque nuestra condición geográfica e histórica lo ha permitido. Somos un país cultural porque sabemos adoptar y escoger nuestras costumbres, nuestras tradiciones y aún mantenemos las de los países que nos han colonizado y gobernado. Somos un país multi-cultural porque somos cosmopolitas, aunque no somos la capital del mundo.